UN HOTEL ANCLADO EN EL MAR


No hay televisión ni teléfono en las habitaciones. Sólo la plena brisa marina, la playa a un par de pasos, la villa amigable y el restaurante con platillos gourmet a 25 metros, subiendo la peña.

Se trata de Casa de Mar, el nuevo “hotel boutique” que ha abierto sus puertas frente a la playa El Sunzal, sobre el kilómetro 47 y medio de la carretera Litoral.

El propietario del hospedaje, Alfonso Álvarez, afirma que el concepto desarrollado en Casa de Mar revoluciona la tradicional forma de diseñar hoteles en el país.

“Nuestro mercado primordial es el público extranjero, que nos ofrece mayor valor agregado. Hemos visto que el turista internacional que va a los pequeños destinos quiere que lo mimen y tener privacidad”, explicó el empresario.

“Casa de Mar es un hotel boutique. En el terreno podríamos haber levantado 80 habitaciones, pero hicimos 11 suites espaciosas. Además, hemos finalizado todos los detalles como jardines, fuentes y espacios de recreación”, añadió Álvarez.

El negocio está abierto desde hace un mes y medio, aunque el lanzamiento oficial se prevé a inicios del próximo año.

Hasta el momento, Casa de Mar sólo se ha promocionado con agencias de viaje. Ya ha atendido a visitantes de Nueva York, Washington, California, Florida, Alemania y Guatemala.

El hotel ofrece servicios adicionales para la práctica de deportes acuáticos como el surf y la navegación en kayaks.

En Casa de Mar no se ofrece el servicio de televisión ni teléfonos en las habitaciones, aunque se está pensando permitir la conexión a internet y construir un "bussines center".

La intención, explicó Álvarez, es que el cliente experimente la sensación de relajarse y de “no hacer nada”.

Sinergias

La edificación del complejo fue un plan que se trabajó desde 2002.

Sin embargo, Álvarez comenzó a idear el proyecto hace cinco años, junto a su hermano Diego, antes de establecer su restaurante Café Sunzal, contiguo al hotel.

“Todo nació gracias a una pasión grande por el surf. Estábamos convencidos de que el turismo tenía futuro, pero no sabíamos de qué forma invertir. El restaurante nos dio la base para continuar el hotel, un hotel sin restaurante no es rentable, ni tampoco un hotel pequeño con restaurante sólo para los huéspedes”, analizó.

Durante el tiempo de construcción, Casa de Mar generó 60 empleos. En la actualidad, da trabajo a 15 personas de los alrededores.

Y es que la clave ha sido el cultivo del capital humano. “Yo sólo contrato a gente que viva entre La Libertad y El Zonte. Mis empleados vienen caminando o en bicicleta, y así sí sienten que les alcanza el sueldo”, afirmó.

A pesar de que la clientela ha sido extranjera, ninguno de sus empleados habla inglés: “No sé cómo se comunican con los clientes, pero la gente se va encantada. Me gustaría capacitarlos en un futuro”, dijo Álvarez.

“Lo primero que viene es la gallina”

La necesidad de fuentes de empleo en el país pasa inevitablemente por el impulso al turismo.
“Siempre se ha hablado de qué es lo primero, si la gallina o el huevo. Para mí indudablemente es la gallina, es decir, la infraestructura. Si no existe una infraestructura adecuada no van a venir los turistas”, consideró Álvarez.

Con respecto a la ley de turismo, el propietario de Casa de Mar manifestó que es bienvenida, pero que el desarrollo de esta actividad no debe basarse en la aprobación o no de la normativa.

“No me voy a sentar a esperar a que aprueben la ley con incentivos fiscales para apostarle al turismo. Se está causando una falsa expectativa. Si analizo el negocio y concluyo que es bueno, entonces debo invertir”, dijo.

El empresario agregó que los deportes extremos ofrecen buenas perspectivas de negocios.
Según Álvarez, la ley de turismo debe “ordenar qué tipo de negocios instalar en ciertas áreas”.

Pablo Balcáceres
EL Diario de Hoy

Home   ::   Nuestro Hotel   ::   Galerìa  ::   Reservaciones   ::  El Salvador   ::  Contáctenos  

Copyright © Casa de Mar Hotel. All rights reserved. Diseño Amaya Web